Ir al contenido principal

Ven, que te dé un verso

Del 15 al 19 de mayo



Y ASÍ LA VIDA, SÍ

Que no, mi amor. Que no.

Que hoy ya no quiero darte yo más besos,
ni que tú me los des, que no, que no.
Que hoy quiero darte albercas, eclipses, bajamares,
que tú me des pulmones, pan, la paz,
que nos sepamos dar entre las gentes la gloria de la vida compartida y
poco más,
muy poco más,
personas como somos
                                   y ay,
sin burla ni hipotecas ni caléndulas ningunas,
con sólo esta covacha tuya y mía y esta miaja
ya tan nuestra
de las brasas del vivir
que sigue resistiendo todavía en la alta noche de las falsificaciones.
Que hoy quiero darte yo de todo, sí,
de todo lo que ya nunca tendré ni tuve entonces,
que tú me correspondas si es posible
y así,
mi amor,
la vida, sí. La vida.

Que sí, que sí. Que sí.

LUIS MELGAREJO, 
Tiritañas y guiñapos, 2017

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ven, que te dé un verso: Emily Dickinson, "Temo a la persona de pocas palabras".

Temo a la persona de pocas palabras. Temo a la persona silenciosa. Al sermoneador, lo puedo aguantar; Al charlatán, lo puedo entretener. Pero con quien cavila mientras el resto no deja de parlotear, con esta persona soy cautelosa. Temo que sea una gran persona. Emily Dickinson , El viento comenzó a mecer la hierba

"Recuerdos de mi infancia enredados están". Poemas ganadores.

PRIMERA CATEGORÍA  Aquellos Días de mi niñez cuando me trataban de educar millones de historias inventé  y sobre todo: preguntas sin cesar. ¿Porque el techo es gris? ¿Porque es ahora azul? Esto se llama libro y se usa así ¿Que soy yo?,¿quien eres tu?  -De la Vida un aprendiz-   Joan Gómez Casanova, 2º ESO B Recuerdos de mi infancia enterrados están, en mi memoria se encuentran, no están en el desván. Cuales buenos eran los intentaré buscar, en mi mar de recuerdos, recuerdos serán. Recuerdos de mi infancia enterrados están, y ya sé donde buscar. En mi memoria y en fotos los voy a encontrar, los de mi infancia ya sé donde están, no están ni en un libro ni tampoco en el sofá. Cuales buenos eran encontrados están, mas los malos en mi memoria no se encontrarán, en fotos y en libros tal vez estarán, entonces ellos arderán, porque lo que pasó en el pasado allí se ha de quedar, en mi mar de recuerdos, recuerdos serán. Mis amigos y familia no sé si se acordarán, pero lo