Ir al contenido principal

El poema de la semana

Semana del 8 al 12 de junio

EN EL ATARDECER

Menos mal que de golpe lo imprevisto
llega y nos reconcilia con la vida
cuando sin esperanza caminamos,
hartos de todo, y ya apenas nos quedan
fuerzas para seguir. No, no es preciso
que lo que de manera inesperada
viene a salvarnos sea un gran suceso:
basta a veces con algo que sería
bien poca cosa para quien no tiene
necesidad de ayuda.
                           Hoy, por ejemplo,
volvía yo, vencido, hacia mi casa,
en el atardecer, después de un día
de veras desastroso, un día de esos
en los que las miserias cotidianas
se acumulan en un fardo oscurísimo
que nos dobla la espalda. Iba cayendo
la noche. Y lentamente me llevaron
mis pasos, por azar, hasta una calle
solitaria y humilde. En ella vi
una pared en la que el sol poniente
se había demorado. Era tan sólo
una pared casi ruinosa, un viejo
muro con una mancha muy intensa
de sol crepuscular que se negaba
a dejar la ciudad y no quería
rendirse ante el avance decidido
de la nocturna sombra.
                                 Poca cosa,
dirán, sin duda, algunos. Pero aquella
luz rezagada, aquel remanso efímero
de sol a punto ya de marchitarse,
me liberó de pronto de la angustia
que llevaba conmigo.
                             Y pude luego
proseguir el camino hacia mi casa
redimido, dichoso y, no sé, acaso,
cantando en voz muy baja una canción.

ELOY SÁNCHEZ ROSILLO

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ven, que te dé un verso: Emily Dickinson, "Temo a la persona de pocas palabras".

Temo a la persona de pocas palabras. Temo a la persona silenciosa. Al sermoneador, lo puedo aguantar; Al charlatán, lo puedo entretener. Pero con quien cavila mientras el resto no deja de parlotear, con esta persona soy cautelosa. Temo que sea una gran persona. Emily Dickinson , El viento comenzó a mecer la hierba

"Recuerdos de mi infancia enredados están". Poemas ganadores.

PRIMERA CATEGORÍA  Aquellos Días de mi niñez cuando me trataban de educar millones de historias inventé  y sobre todo: preguntas sin cesar. ¿Porque el techo es gris? ¿Porque es ahora azul? Esto se llama libro y se usa así ¿Que soy yo?,¿quien eres tu?  -De la Vida un aprendiz-   Joan Gómez Casanova, 2º ESO B Recuerdos de mi infancia enterrados están, en mi memoria se encuentran, no están en el desván. Cuales buenos eran los intentaré buscar, en mi mar de recuerdos, recuerdos serán. Recuerdos de mi infancia enterrados están, y ya sé donde buscar. En mi memoria y en fotos los voy a encontrar, los de mi infancia ya sé donde están, no están ni en un libro ni tampoco en el sofá. Cuales buenos eran encontrados están, mas los malos en mi memoria no se encontrarán, en fotos y en libros tal vez estarán, entonces ellos arderán, porque lo que pasó en el pasado allí se ha de quedar, en mi mar de recuerdos, recuerdos serán. Mis amigos y familia no sé si se acordarán, pero lo