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Entradas

VI Edición del Concurso de Microrrelatos Biblioteca Jose Redondo, IES Aricel

    Se convoca la Sexta Edición  del  Concurso de Microrrelatos  en la Biblioteca 'Jose Redondo' del IES Aricel. Puede participar en él todo el alumnado matriculado en el centro. BASES      Los participantes deben escribir un microrrelato a partir de una frase propuesta. Al principio del mes seleccionado, en el tablón la biblioteca, se dará a conocer dicha frase.        Esta  frase  puede aparecer en cualquier lugar del cuento, no necesariamente al principio. La extensión de estos relatos será de un  máximo de 100 palabras  y el  tema, libre .     El alumnado de 1º y 2º de ESO depositará sus relatos en la “ Caja de los microrrelatos ” de la biblioteca, que se encontrará en la mesa de la entrada. Los textos deberán ser anónimos. El alumnado de la segunda categoría (3º y 4º de ESO y Bachillerato) los enviarán a la dirección de ...

Ven que te dé un verso: Rosa Berbel, "Las niñas siempre dicen la verdad".

LAS NIÑAS SIEMPRE DICEN LA VERDAD I Una niña se esconde debajo de la mesa. El idioma del odio no entiende de ojos tristes: el odio nos susurra y balbucea, rompe muebles, hace a los hombres ser un poco extraños, decir mentiras, matar a sus esposas. Una escena común en esta casa de luto blanco y luces encendidas: una niña escondida debajo de la mesa que promete vivir allí por siempre hasta que no haya riesgo ni castigos, hasta que él ya no exista. Permanecer allí durante meses, quizá durante años, debajo del mantel, hasta poder tener su propia mesa en una casa nueva. Rosa Berbel

Ven, que te dé un verso: Ida Vitale, "Fortuna".

Del 19 al 23 de noviembre de 2018 Fortuna Por años, disfrutar del error y de su enmienda, haber podido hablar, caminar libre, no existir mutilada, no entrar o sí en iglesias, leer, oír la música querida, ser en la noche un ser como en el día. No ser casada en un negocio, medida en cabras, sufrir gobierno de parientes o legal lapidación. No desfilar ya nunca y no admitir palabras que pongan en la sangre limaduras de hierro. Descubrir por ti misma otro ser no previsto en el puente de la mirada. Ser humano y mujer, ni más ni menos. Ida Vitale

Ven, que te dé un verso: Chantal Maillard, "Temo llegar a acostumbrarme...".

Del 12 al 16 de noviembre de 2018 Temo llegar a acostumbrarme a lo que ven mis ojos cada día y alguna vez pensar que soy algo distinto de ti en todo lo que veo. Temo pensar en ti y dejar de sentirte  creciendo sobre los ojos ciegos de los topos. Chantal Maillard 

Ven, que te dé un verso: José Agustín Goytisolo, "Antología personal"

TÚ TIEMBLAS El sol se va extinguiendo en las paredes últimas del día          y mientras tanto el aire se estremece presintiendo ya al tacto de la sombra          que llega y que cubrirá toda la vastedad de calles solares plazas.          Antes de que el frío nocturno acalle las palabras y los ruidos          yo quiero decirte que te amo en esta hora: cuando tú tiemblas          y no sabes porqué.Ven a mis brazos ya nada soy sin ti mi amor          muchacha bruna.                    José Agustín Goytisolo, Antología personal

Ven, que te dé un verso: Rafael Juárez, "Melancolía"

MELANCOLÍA   Melancolía porque el tiempo pasa y hasta el olvido nos resulta breve.  Melancolía porque el viento mueve las hojas de los árboles, la plaza. Melancolía porque siempre llueve si te recuerdo y el olvido arrasa esta lluvia que moja aquella casa, mientras que cae la noche como nieve. Melancolía del camino errado, de la tristeza de la edad desnuda. Melancolía porque aún te espero.   Melancolía por lo que ha pasado, lo que nos deja igual, lo que nos muda. Melancolía porque no te quiero.

Ven, que te dé un verso: Emily Dickinson, "El viento comenzó a mecer la hierba"

¡Qué bueno regresar a mis libros! -término de los fatigados días-. Casi compensa la abstinencia, y el dolor se olvida por el placer. Como aromas que confortan a los invitados en el banquete, mientras esperan, esta fragancia aligera el tiempo hasta que llego a mi pequeña biblioteca. Puede haber desolación afuera, lejanos pasos de hombres que padecen, pero la fiesta suprime la noche y hay campanas, interiormente. Doy las gracias a estos Parientes del Estante. Sus caras apergaminadas nos enamoran mientras esperamos, y nos satisfacen al alcanzarlas.                                       Emily Dickinson, El viento comenzó a mecer la hierba.