miércoles, 8 de abril de 2015

Microrrelatos de marzo: ganadores y clasificados


   


En marzo, la frase para construir el microrrelato era "Los primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble". Pertenecía a un cuento de Eloy Tizón, titulado "Velocidad de los jardines", que narra los efectos que tiene la llegada de la primavera en un instituto. Las historias que han llegado a la biblioteca han sido, como siempre, muy sugerentes. Entre ellas, estos han sido los relatos ganadores y las clasificados:

GANADORES
 

INVIERNO ETERNO
Cuentan historias de flores y abejas. Los más viejos dicen que los primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble, que te nubla los sentidos. He oído decir que la gente sonríe sin razón en esa época. Que se pueden tumbar en un campo sin vallas ni fronteras.
Pero ahora los rascacielos han rascado tan alto que le hicieron daño a las nubes. Se hincharon, enfadadas, y ya de las estrellas o de las bandadas de pájaros no queda nada.
¿Qué más puedo hacer que escribir desde la tierra, ahora siempre muerta, si ya no puedo hablar, y del frío los labios se me agrietan?

Inmaculada Flores, 1º Bach


Allí estaba Raúl, el 2 de abril de 1942, tumbado sobre la hierba, muy grave, con un tiro en la parte izquierda del pecho. Probablemente le hubiera alcanzado el corazón. Lo supuse por la sangre que salía de su espalda. Me acerqué a mi amigo para despedirme y escuchar sus últimas palabras. Este respiró y me dijo:
- Mario, los primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble.
¿Por qué me dijo eso y no un “Gracias por acompañarme” o “Dile a mi mujer e hijos que los quiero”?

Begoña Peña Morales, 2ºESO E



CLASIFICADOS

Salió corriendo de casa. Era tarde y aún tenía que pasear al perro antes de ir al trabajo. El despertador había sonado, pero lo había apagado y se durmió. Iba dando tirones de la correa, pero su perro no tenía intención de ir más rápido que otros días. En ese momento levantó la vista hacia el cielo con un enorme suspiro y descubrió un cielo lleno de colores, de sonidos, de vida…, y es que esos primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble. Sonrió, suspiró y pensó que el atasco ese día sería un poco mayor, pero que la primavera lo merecía.

Eduardo Aragón Rueda, 2ºESO D


Los primeros días de la primavera contienen un aire alucinante, increíble, le había dicho a Mara Lucía. Ella no entendía muy bien por qué, ya que la primavera sólo es otra estación. Sin embargo, le sonrió y pensó en lo que debía ponerse esa noche, porque era la fiesta de cumpleaños del chico que le gustaba desde hacía un año. Una vez allí, él le sonrió, con su manera tan peculiar de guiñarle un ojo. A las doce en punto Mara se despidió, debía irse ya a casa. Pero él la despidió, no con dos besos, sino con uno y en los labios. Ahora Mara sí pensaba lo mismo que Lucía.

Paula Ramírez Medina, 2º ESO A


Veintiuno de marzo, almendros en flor, cantos de pájaros y risas de niños. Salgo a dar un paseo por el campo, veo a familias haciendo picnic, a los conejos saltando entre los olivos y a mi perro tras ellos. Esta mañana han llamado del hospital. Mi abuelo se ha curado del cáncer, puede ser el mismo de siempre y ahora entiendo por qué él siempre dice que los primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble.

Alejandra Jiménez Peralbo, 2º ESO A




Los primeros días de primavera, hace un viento increíble, alucinante.
Hace tanto viento, que los dientes de león exploran tierras, ven mundo
y se reproducen cual conejo.
Hace tanto viento, que la energía eólica prolifera y las compañías
eléctricas caen en bancarrota.
Hace tanto viento, que los pingüinos aprenden a volar.
Hace tanto viento, que la gente vuela con su paraguas sin ser Mary Poppins.
Hace tanto viento, que la gente enloquece y se pone a leer
-voluntariamente- Crepúsculo.
Hace tanto viento, que los tornados confinan tiburones en su interior,
y Hollywood hace una película de ello.
E, increíblemente, hace tanto viento, que los rusos se abrochan la camisa.

Adrián Peinado Martínez 1º Bach


Aquel rayo de sol que me despertó de las pesadillas traía la luz del alba. Aquel frescor que se colaba entre las rejas me hacía sentir libre. Miré las marcas de tiza en la pared. Los primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble y miré aquella luz por última vez. Mi libertad vendría a buscarme en el ocaso, junto con el abrazo de los fusiles.

Clara Linares Puñal, 2º Bach. A






































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