viernes, 21 de diciembre de 2018

Microrrelatos de diciembre: "No se acostó la noche de Navidad".


Hemos comenzado este mes con la VI edición de nuestro concurso de microrrelatos. Como siempre, había que construir un texto a partir de una frase dada. En esta ocasión, la frase era "No se acostó la noche de Navidad" y pertenecía al cuento de Chéjov "Vanka", que leímos ayer para terminar el trimestre.
Se trata de un cuento triste, pero sutil y necesario, que nos cuenta la historia de la carta que un niño huérfano escribe a su abuelo con la esperanza de que venga a buscarlo.
Lo leyeron Laura, Diana, María, Rocío, Marta e Irene, y Emma tocó el piano. Fue en el gimnasio; no teníamos esta vez el abrigo de los libros, pero sus voces y su música nos arroparon.





Antes del cuento, tuvimos la suerte de oír a la Coral Polifónica de Albolote.

Estos son los microrrelatos ganadores y clasificados. Hubo un error en el anuncio del fallo del jurado, que ahora corregirmos. No dejéis de leerlos, porque os sorprenderán.

Primera categoría
Microrrelato clasificado

En aquel frío diciembre, sus manos comenzaron a ser frágiles, su rostro pálido, y ya no se acordaba de mi nombre, ni de los ratos juntas cuando mamá trabajaba. Supe, que como a cualquier persona de esa edad, mi abuela, se estaba preparando para su decadencia. Empezó a evadirse, pero en la noche de Navidad comenzó a cantar cada villancico como lo venía haciendo desde su infancia, sin dejar atrás una sola letra. Quise quedarme en ese instante toda mi vida. Ella era feliz y yo feliz de verla. Ese año no se acostó la noche de Navidad, y ahora, en pleno calor de julio, seguimos cantando villancicos en la fría habitación de este hospital.

Lucía Medina Moreno, 2º BTO C

Iván venía de su último día de colegio antes de Navidad. Se encontró con una perra abandonada y se la llevó a casa. Su madre Alicia es veterinaria y la examinó. Descubrió que estaba embarazada y no quería dejarla abandonada. La cuidaron hasta que el día antes de Navidad se puso de parto. Iván no se acostó la noche de Navidad, pues no quería dejar sola a la perrilla. Al día siguiente, la perrilla, Dana, tuvo a sus cachorros. Iván había tenido la mejor noche de navidad de su vida y nunca se separó de Dana y sus cachorros.
Paula Cortacero López, 3º ESO A

Microrrelato ganador
Se miró en el espejo y entrecerró los ojos viendo la desastrosa forma que había adoptado la raya que acaba de dibujar en su ojo. Soltó un resoplido y se dispuso a coger el desmaquillante. Cantaba una canción que solía gustarle a su madre, Era la primera vez que no tenía que pasar nochebuena con su familia, primera vez sin comentarios dolorosos, sin sonrisas forzadas… Suspiró. Minutos después salió de su cuarto ajustándose los tacones, fuera esperaba una chica preciosa, arañando su teléfono con las uñas, impaciente. Se dirigieron al coche y salieron escopeteadas riendo y cantando las canciones que sonaban en la radio durante todo el camino. Pararon el coche y, cogidas de la mano entraron a la fiesta. No se acostaron la noche de navidad.
Lucía Palma Martínez, 4º ESO D

Segunda Categoría

Microrrelato clasificado

La magia de la Navidad

En vísperas de Nochebuena, Lucas esperaba la llegada del día veinticinco para recibir sus regalos. Sus amigos le decía que Papá Noel  no existía y, dispuesto a demostrárselo, no se acostó la noche de Navidad. Se sentó en el salón con su manta, su cámara de fotos y su cacao, dispuesto a aguantar toda la noche sin dormir. Al final lo consiguió, pero se entristeció al ver que no había venido y, por lo tanto, no tendría regalos. Se acercó al árbol y, ¡allí estaban todos los regalos! Se quedó alucinado, había estado toda la noche despierto y no había visto nada. En la mesa había escrita una nota de Papá Noel que decía: “La magia existe para quien cree en ella. Cuando intentas descubrir el truco, la magia se rompe. Solo podrás conocerme si crees en mí”.
David Pérez Martínez, 1º ESO G
Microrrelato ganador

Una visita inesperada

El joven vivía en una caseta alejada de la civilización, situada en una colina. Este año no se acostó la noche de Navidad, afrontaría la tristeza que sentía al estar solo en una noche como esa.
-Debo alegrarme, ¡es Navidad!- dijo, aunque no le convencieron sus palabras.
De repente, llamaron a la puerta. Él se sorprendió de recibir visita. Al abrir la puerta, no vio nada:
-Será una broma- pensó.
Pero, cuando levantó la vista, se quedó fascinado. Nadie le creería si dijera lo que vio. La luna emanaba un color rojizo, y en ella se veía una sombra, que cada vez estaba más cerca de él.

Miguel Ángel Montero Gómez, 1º ESO E

lunes, 10 de diciembre de 2018

Ven que te dé un verso: Mario Benedetti, "Defensa de la alegría"


DEFENSA DE LA ALEGRÍA

a trini
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.


Benedetti, Antología poética

lunes, 3 de diciembre de 2018

Encontrarnos en la biblioteca

Hace unos días, en el recreo, nos reunimos por primera vez este curso en la biblioteca para leer en voz alta con música.

El texto elegido era un fragmento de la novela Pequeño país, de Gaël Faye.

El texto narraba el momento en que un niño africano, en un país que está a punto de resquebrajarse por la guerra, descubre los libros en casa de una vecina.

Fue leído por varios alumnos y alumnas de 1º ESO G y de 2º de bachillerato, y por Mariano Fernández, profesor de Matemáticas y Yolanda Peña, profesora de Lengua. David y Emma, de 1º ESO G, tocaron el clarinete y el piano.





Antes de leer el texto de Gaël Faye, Sara Morillas, alumna del centro que ha ganado el concurso de microrrelatos "Mónica Carrión" de la Diputación de Granada contra la violencia de género, nos leyó "Al salir del mar", el texto ganador de dicho concurso. Este maravilloso microrrelato nos dejó claro que no se trata de un género menor y nos sirvió para invitar a que participaran nuestros alumnos y alumnas a la  VI edición del Concurso de Microrrelatos de nuestra biblioteca, que presentamos también esa mañana.
 



La emoción de los dos textos, la música en directo y el silencio de las muchísimas personas que había aquella mañana en la biblioteca fueron, una vez más, un regalo del que disfrutamos desde hace años, pero al que no nos acostumbramos. Qué suerte tenemos.






Ven que te dé un verso: Bertolt Brecht, "La máscara del mal".


Del 3 al 5 de diciembre



Colgada en mi pared tengo una talla japonesa,
máscara de un demonio maligno, pintada de oro.
Compasivamente miro
las abultadas venas de la frente, que revelan
el esfuerzo que cuesta ser malo.




Bertolt Brecht (1492)

miércoles, 28 de noviembre de 2018

VI Edición del Concurso de Microrrelatos Biblioteca Jose Redondo, IES Aricel



 
 
Se convoca la Sexta Edición del Concurso de Microrrelatos en la Biblioteca 'Jose Redondo' del IES Aricel. Puede participar en él todo el alumnado matriculado en el centro.

BASES
     Los participantes deben escribir un microrrelato a partir de una frase propuesta. Al principio del mes seleccionado, en el tablón la biblioteca, se dará a conocer dicha frase. 

      Esta frase puede aparecer en cualquier lugar del cuento, no necesariamente al principio. La extensión de estos relatos será de un máximo de 100 palabras y el tema, libre.

    El alumnado de 1º y 2º de ESO depositará sus relatos en la “Caja de los microrrelatos” de la biblioteca, que se encontrará en la mesa de la entrada. Los textos deberán ser anónimos. El alumnado de la segunda categoría (3º y 4º de ESO y Bachillerato) los enviarán a la dirección de correo electrónico: biblioteca@iesaricel.org (A pesar de que el correo identifica la autoría de los textos, la responsable de biblioteca se encargará de elaborar un documento con todos los textos sin la autoría para presentarlo al jurado). El profesorado de Lengua de cada nivel explicará en cada grupo cómo hacerlo.

     En principio llevaremos a cabo dos sesiones  por trimestre. Para cada una de ellas anunciaremos con antelación el plazo de presentación y el día de celebración del acto en el blog, en el Facebook y en el tablón de la biblioteca.

     El día de celebración de la sesión, durante el recreo se harán públicos los ganadores y se leerá el relato al que pertenece dicha frase. Además, los ganadores se publicarán también en el tablón y en el blog de la biblioteca. Al final de curso, entre los seleccionados de cada acto, se elegirán dos ganadores, que obtendrán diversos premios.



FRASE PARA DICIEMBRE:

“No se acostó la noche de Navidad"

 (El último día para presentar los relatos será el viernes, 14 de diciembre) :


lunes, 26 de noviembre de 2018

Ven que te dé un verso: Rosa Berbel, "Las niñas siempre dicen la verdad".


LAS NIÑAS SIEMPRE DICEN LA VERDAD


I

Una niña se esconde debajo de la mesa.

El idioma del odio no entiende
de ojos tristes:
el odio nos susurra y balbucea,
rompe muebles, hace a los hombres ser
un poco extraños,
decir mentiras,
matar a sus esposas.

Una escena común en esta casa
de luto blanco y luces encendidas:
una niña escondida debajo de la mesa
que promete vivir allí por siempre
hasta que no haya riesgo ni castigos,
hasta que él ya no exista.

Permanecer allí durante meses,
quizá durante años, debajo del mantel,
hasta poder tener su propia mesa
en una casa nueva.


Rosa Berbel

lunes, 19 de noviembre de 2018

Ven, que te dé un verso: Ida Vitale, "Fortuna".

Del 19 al 23 de noviembre de 2018

Fortuna

Por años, disfrutar del error
y de su enmienda,
haber podido hablar, caminar libre,
no existir mutilada,
no entrar o sí en iglesias,
leer, oír la música querida,
ser en la noche un ser como en el día.
No ser casada en un negocio,
medida en cabras,
sufrir gobierno de parientes
o legal lapidación.
No desfilar ya nunca
y no admitir palabras
que pongan en la sangre
limaduras de hierro.
Descubrir por ti misma
otro ser no previsto
en el puente de la mirada.
Ser humano y mujer, ni más ni menos.

Ida Vitale

lunes, 12 de noviembre de 2018

Ven, que te dé un verso: Chantal Maillard, "Temo llegar a acostumbrarme...".

Del 12 al 16 de noviembre de 2018

Temo llegar a acostumbrarme a lo que ven mis ojos cada día
y alguna vez pensar que soy algo distinto
de ti
en todo lo que veo.
Temo pensar en ti
y dejar de sentirte 
creciendo
sobre los ojos ciegos de los topos.


Chantal Maillard 

lunes, 5 de noviembre de 2018

Ven, que te dé un verso: José Agustín Goytisolo, "Antología personal"




TÚ TIEMBLAS

El sol se va extinguiendo
en las paredes últimas
del día
         y mientras tanto
el aire se estremece
presintiendo ya al tacto
de la sombra
         que llega
y que cubrirá toda
la vastedad de calles
solares plazas.
         Antes
de que el frío nocturno
acalle las palabras
y los ruidos
         yo quiero
decirte que te amo
en esta hora: cuando
tú tiemblas
         y no sabes
porqué.Ven a mis brazos
ya nada soy sin ti
mi amor
         muchacha bruna.

                   José Agustín Goytisolo, Antología personal

lunes, 29 de octubre de 2018

Ven, que te dé un verso: Rafael Juárez, "Melancolía"


MELANCOLÍA


 Melancolía porque el tiempo pasa

y hasta el olvido nos resulta breve. 

Melancolía porque el viento mueve

las hojas de los árboles, la plaza.

Melancolía porque siempre llueve

si te recuerdo y el olvido arrasa

esta lluvia que moja aquella casa,

mientras que cae la noche como nieve.

Melancolía del camino errado,

de la tristeza de la edad desnuda.

Melancolía porque aún te espero.

 

Melancolía por lo que ha pasado,

lo que nos deja igual, lo que nos muda.

Melancolía porque no te quiero.


miércoles, 24 de octubre de 2018

Ven, que te dé un verso: Emily Dickinson, "El viento comenzó a mecer la hierba"








¡Qué bueno regresar a mis libros!
-término de los fatigados días-.
Casi compensa la abstinencia,
y el dolor se olvida por el placer.

Como aromas que confortan a los invitados
en el banquete, mientras esperan,
esta fragancia aligera el tiempo hasta que llego
a mi pequeña biblioteca.

Puede haber desolación afuera,
lejanos pasos de hombres que padecen,
pero la fiesta suprime la noche
y hay campanas, interiormente.

Doy las gracias a estos Parientes del Estante.
Sus caras apergaminadas
nos enamoran mientras esperamos,
y nos satisfacen al alcanzarlas.



                                      Emily Dickinson, El viento comenzó a mecer la hierba.