domingo, 1 de diciembre de 2019

Ven, que te dé un verso: "Podría perfectamente suprimirte de mi vida", Darío Jaramillo.

Semana del 2 al 5 de diciembre de 2019



Podría perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas,
no abrirte la puerta de la
  casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos
  compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubieras existido nunca,
Pero te amo.




Darío Jaramillo Agudelo

domingo, 24 de noviembre de 2019

Ven, que te dé un verso: "ascensores oficinas...", Carlos Catena Cózar.

Semana del 25 al 29 de noviembre


ascensores oficinas salas de espera piscinas comunitarias
lugares donde las madres hablan de sus hijos
construyen altares a la genética
presumen de los logros ajenos como propios
lugares donde mi madre dice que su hijo el mayor
                                                  que su hijo el mediano
                                                  que su hijo el pequeño
ha acabado la carrera y no encuentra trabajo
vecinas amigas madres funcionarias
mujeres que escuchan lo que soy en boca de mi madre
que hablan de mí a mis espaldas y siempre
siempre concluyen que no hay de qué preocuparse
(Felisa) no hay de qué preocuparse
porque es normal que los hijos
nunca hagan nada bien


Carlos Catena Cózar
 

Ven, que te dé un verso: "Aguafuerte", Joan Margarit.


Semana del 18 al 22 de noviembre


Aguafuerte


El granizo ametralla los cristales,
las ráfagas arrasan las aceras.
Tú y yo estamos aquí, donde el mal tiempo
resume los obstáculos que a veces
nos han llevado al borde del abismo.
Ojos brillantes de equivocaciones,
manos quemadas por salvarse asidas
a la helada baranda del infierno.
Que el azar continúe disparando
sin razón, como siempre, a los cristales.
Más allá del amor —de nuestro amor—
nada tiene sentido.





Joan Margarit

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Volvemos al centro de día.

Hace unos días comenzamos este curso las lecturas en el centro de día Catedi. Con ilusión y con ganas, acudimos a una cita mensual que sabemos ya importante.

Al llegar, Evaristo (encargado de esta actividad y de otras muchas en este centro de mayores) nos contó que cambiaríamos este año el lugar de encuentro; de la sala de abajo, acogedora, pero pequeña, pasaríamos a una sala de la planta primera, más grande y luminosa, aunque con más trasiego.
Los alumnos y alumnas de bachillerato (Paula, Aarón, Evaristo, Celia, Amelia, Elena y Julio), acompañados de Flora Fiel y Susana Díaz, llevaron un bizcocho de calabaza, granadas, nueces, castañas y otros frutos de otoño; las personas mayores que allí nos esperaban, estaban dibujando, cosiendo, mirando por la ventana...
Al final de la hora de lectura y charla, nos pidieron que nos quedásemos más. Tampoco nosotros queríamos irnos, sino continuar un ratito más con lo que cuentan tan bien Celia y Aarón:

"El 30 de octubre fuimos al centro de día Catedi para tratar con los mayores el tema de la infancia y el colegio. He de decir que fue una experiencia muy bonita, ya que, además de leer, cantar, tocar un instrumento, pudimos hablar con los mayores de cómo fue su vida en esa época de la escuela y si habían podido ir al colegio. A pesar de que la mayoría no pudo ir por tener que ayudar en el campo y a su familia, fue muy bonito escuchar las anécdotas y las historias de estas personas. Además, aprendimos algo muy importante que es valorar todas nuestras oportunidades y luchar por lo que nos haga felices"

Celia Zarza Fernández, 2ºBTO A.

"El motivo por el cual asistimos al centro de mayores es la compañía y el disfrute con ellos. Hemos leído un texto de Albert Camus, tocado la flauta... y no menos importante, hemos aprendido y nos hemos impregnado de la sabiduría de sus años vividos.
Tanto ellos como nosotros, disfrutamos de un grato ambiente, lleno de recuerdos bonitos y alguno que otro amargo.
Espero que esta actividad tan beneficiosa para todos se siga llevando con tanta ilusión, ¡y por mucho tiempo más!"

Aarón García García,  2ºBTO A.


Nosotros también lo esperamos. Por ahora, volvemos el próximo mes. Os iremos contando.


domingo, 10 de noviembre de 2019

Ven, que te dé un verso: "Los abrazos tan anchos que no dimos", Ana Ilce Gómez.


Semana del 11 al 15 de noviembre
 
LOS ABRAZOS TAN ANCHOS QUE NO DIMOS

Hablo de los que aman
desde la cátedra simple
de su beso.
Los que se fían al amor
y no al destino
los que oponen sus sencillos
recuerdos a los graves olvidos.

Uno aprende de ellos
en calles-parques-guarderías
en mañanas tiernas o tardes
envejecidas.

Algo tenemos que aprender del cartero
muchas cosas desoladas o dulces
por ejemplo, cómo se guarda a través
de los años
con alguna nostalgia y no poca ternura
esa carta extraviada de amor
con corazones rotos garabateados
en los bordes
y puntos suspensivos como lágrimas.

La verdedora de ramitos ingenuos de reseda
algo tiene que darnos más allá
de la flor
más acá de su precaria sonrisa sin abonos.

En el ir y venir de la casa
a los suburbios  tremendos de la vida
vamos aprendiendo
cuánto dolor cuesta cosechar el trigo
cuánta alegría cosechar el trigo
cuánta sangre se cuela por el surco
que nos toca
cuántos frutos reclama la fatiga.

En el ir y venir de la casa
a los pedios tan lindos
de la vida
qué lecciones tremendas aprendemos,
el manojo de amor que postergamos
los abrazos tan anchos que no dimos
el sueño que esquivamos
todo está allí en perfecto orden
esperándonos.

Uno aprende de la mirada de otros
de la grave ternura de los otros
de los que aman con palabras sencillas
como un buenas tardes
como un buenos días
¡Pero buenos de veras!

Ana Ilce Gómez