Ir al contenido principal

"En la edad del pato"


El jueves, 29 de enero, pudimos asistir, una vez más, a la lectura en voz alta de una historia. En esta ocasión, las voces fueron las de Aurelia Bretones, Paula Ramírez, Lucía Medina y Susana Díaz; y la música llegó a través de las manos de Manuel Zurita.








A través de ellos, oímos un cuento de Carmen Laforet llamado "En la edad del pato", que narra con mucha sutileza cómo algunas palabras dichas, en principio, sin maldad, pueden llegar a herir y a marcarnos profundamente. En el ambiente alegre de un aula, las protagonistas pasan de la risa y la broma al nerviosismo provocado por la conciencia repentina del daño causado.

Al día siguiente, se celebraba el Día de la Paz, en el que muchas veces oímos eslóganes que nos resultan lejanos. Con este cuento, queríamos pensar sobre las heridas cotidianas, sobre las palabras que hieren y sobre lo sencillo que resultaría, a veces, evitarlas.



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ven, que te dé un verso: Emily Dickinson, "Temo a la persona de pocas palabras".

Temo a la persona de pocas palabras. Temo a la persona silenciosa. Al sermoneador, lo puedo aguantar; Al charlatán, lo puedo entretener. Pero con quien cavila mientras el resto no deja de parlotear, con esta persona soy cautelosa. Temo que sea una gran persona. Emily Dickinson , El viento comenzó a mecer la hierba

El poema de la semana

Semana del 15 al 18 de septiembre   "Aristóteles define el miedo como un sufrimiento anticipado, por un mal que nos aguarda en el futuro. Lo contrario -la percepción del futuro como un bien- tiene que tener un nombre. Creo que es la confianza". Con estas palabras del prólogo del último libro de poemas de Juan Antonio González Iglesias, Confiado , queremos comenzar el curso; y también con el espléndido poema que le da título. Deseamos que sus versos nos alienten en estos días de incertidumbres y nervios del principio de curso, en los que se concentra la espera de todo lo que en estos meses viviremos. CONFIADO Pongo mi corazón en el futuro. Y espero, nada más. De los dos monsílabos prefiero el más claro, el sencillo, el que despliega  un lienzo en el que todo  podrá ser. El amor dará firmeza a lo que digo. Estoy con los que creen sin ver, con los que andan sobre las aguas. Cuando el mundo entero o mi mundo se hunden tantas veces, entonces algo relacionado