Ir al contenido principal

Ven que te dé un verso: Mario Benedetti, "Defensa de la alegría"


DEFENSA DE LA ALEGRÍA

a trini
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.


Benedetti, Antología poética

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ven, que te dé un verso: Emily Dickinson, "Temo a la persona de pocas palabras".

Temo a la persona de pocas palabras. Temo a la persona silenciosa. Al sermoneador, lo puedo aguantar; Al charlatán, lo puedo entretener. Pero con quien cavila mientras el resto no deja de parlotear, con esta persona soy cautelosa. Temo que sea una gran persona. Emily Dickinson , El viento comenzó a mecer la hierba

El poema de la semana

Semana del 15 al 18 de septiembre   "Aristóteles define el miedo como un sufrimiento anticipado, por un mal que nos aguarda en el futuro. Lo contrario -la percepción del futuro como un bien- tiene que tener un nombre. Creo que es la confianza". Con estas palabras del prólogo del último libro de poemas de Juan Antonio González Iglesias, Confiado , queremos comenzar el curso; y también con el espléndido poema que le da título. Deseamos que sus versos nos alienten en estos días de incertidumbres y nervios del principio de curso, en los que se concentra la espera de todo lo que en estos meses viviremos. CONFIADO Pongo mi corazón en el futuro. Y espero, nada más. De los dos monsílabos prefiero el más claro, el sencillo, el que despliega  un lienzo en el que todo  podrá ser. El amor dará firmeza a lo que digo. Estoy con los que creen sin ver, con los que andan sobre las aguas. Cuando el mundo entero o mi mundo se hunden tantas veces, entonces algo relacionado